miércoles, 4 de marzo de 2015

PRIMERAS ASPIRANTES DE LA ESCUELA DE SUBOFICIALES DE LA FUERZA AÉREA

El 4 de marzo de 1997, se lleva a cabo la ceremonia de iniciación del año militar en la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea. Ingresan las primeras treinta y cuatro aspirantes femeninas que podrán especializarse en Mecánica de Instrumental. Electrónica, Comunicaciones y Fotografía Aérea.[1] Hacemos mención a éste acontecimiento, ya que el camino hacia la igualdad de género no es una meta tecnocrática: es un proceso político

Requiere un nuevo modo de pensar, en el cual los estereotipos sobre mujeres y varones dejen lugar a una nueva filosofía que reconozca a todas las personas, independientemente de su sexo, como agentes imprescindibles para el cambio”. [2]

El  propósito de la ESFA es,  brindar a la juventud argentina, un centro de Formación Militar que, además de capacitarlos técnicamente, inculque los preceptos Sanmartinianos y el amor y defensa de la Patria.[3]
Así, en los primeros días del mes de febrero, se hace la incorporación de “Candidatos” a “Aspirantes” en dicha Escuela. 
El marco jurídico del país coloca a la Argentina en una situación óptima para fortalecer sus instituciones y adelantar políticas que, desde los distintos sectores y en cada una de las jurisdicciones del territorio nacional, persigan la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres.

En efecto, como ya se ha mencionado, a partir de la reforma constitucional del año 1994, Argentina otorgó rango constitucional a la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (cedaw) y a otros tratados internacionales que promueven la igualdad de género y los derechos humanos.
Los tratados internacionales cumplen una función relevante ya que consagran nuevos derechos y garantías que el Estado argentino debe promover y proteger.[4]
La participación de mujeres y varones en condiciones de igualdad es una cuestión de máxima relevancia con implicancias cuantitativas y cualitativas.

Alcanzar este resultado supone, entonces, la equiparación de la participación de las mujeres en los diferentes espacios de decisión política y social, a nivel nacional, provincial y municipal.
Dicha estrategia presupone el desarrollo y consolidación de las capacidades de las mujeres para su efectiva intervención en la agenda de políticas públicas, de las capacidades de los hombres para mejorar sus niveles de permeabilidad frente a este cambio cultural y de mecanismos específicos que garanticen la “paridad participativa”.

Vale decir, se reconoce que el acceso de las mujeres a estos nuevos espacios es un paso imprescindible, pero que per se no asegura su incidencia en la agenda pública ni la inclusión de problemas relacionados con las desigualdades de género. Por este motivo es que requiere de acciones específicas.[5]

Los materiales de comunicación institucional –sitio web, folletería institucional, documentos disertaciones y presentaciones institucionales, entre otros– se elaboran con éste enfoque, para contribuir en la transversalización del mismo. En ese sentido, el presente artículo, está pensando en la misma dirección, al rememorar a aquellas primeras aspirantes femeninas ingresantes a la ESCUELA DE SUBOFICIALES DE LA FUERZA AÉREA ARGENTINA.




[1] Fuente y foto: Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina
[2] Prog.Naciones Unidas para el Desarrollo - Informe de Desarrollo Humano, 1995
[4] Id. ref.2. pag 44
[5] Id. ref.2  pag 61

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.