jueves, 30 de abril de 2015

Por primera vez en 95 años, la Facultad de Ingeniería tiene una decana

La ingeniera María Teresa Garibay fue electa para el período 2015-2019 en una sesión especial del Consejo Directivo de la La Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura. 

La ingeniera María Teresa Garibay tiene una dilatada trayectoria universitaria.
En una sesión especial del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura, resultó electa con 13 votos como decana la ingeniera María Teresa Garibay por un período de cuatro años, siendo así, la primera mujer en los 95 años de historia de la Facultad en asumir el cargo.
La ingeniera Garibay es graduada de la carrera de Ingeniería Civil de la FCEIA, magíster de la Universidad Nacional de Córdoba y se ha desempeñado como docente de la institución y en diferentes cargos de gestión. A lo largo de su recorrido en la institución fue secretaría académica de la Escuela de Ingeniería Civil, Secretaria Técnica, Subsecretaría Académica y Secretaria de Desarrollo Institucional, Consejera Directiva en distintos períodos, y actualmente es consejera superior y directora de la Escuela de Ingeniería Civil.
Durante la sesión resultó electa la Ing. María Teresa Garibay por 13 votos. Finalizada la elección, la nueva decana destacó su ánimo de sumar a toda la comunidad de la Facultad como condición necesaria para que la institución continúe su crecimiento y desarrollo y mantener su condición de referente en el campo de la enseñanza de la ingeniería y las ciencias exactas.
La historia de Garibay está fuertemente ligada a la institución, ya que además de haber estudiado allí, ser docente de la casa y realizar gestión, su padre fue decano de la Facultad en el período 1958–1964.[1]


viernes, 17 de abril de 2015

Instituto Antártico Argentino y Apoyo logístico.

El IAA  fue fundado el 17 de abril de  1951, y hasta hace muy poco tiempo,  sus equipos de trabajo estaban diseminados en universidades y museos.
El ministro de Ciencia, Lino Barañao; se refirió a la mirada que solía tenerse sobre la investigación en la Antártida y explicó que esa visión ha cambiado en los últimos años. 

"Es muy importante que la Argentina asuma la misión de llevar adelante investigaciones científicas relacionadas con el cambio climático y que pueda salvaguardar a su vez al continente blanco", subrayó.[1]

La F.A.A. tiene como misión, respecto a ésta tarea: alcanzar y mantener la capacidad logística y técnica que permita brindar apoyo a las actividades de investigación científica de instituciones nacionales, extranjeras e internacionales que se realicen en el continente antártico.

Con una base, que lleva el nombre de uno de los pioneros de la Fuerza Aérea en las operaciones Antárticas, el Vicecomodoro Gustavo Marambio, fue fundada el 29 de octubre de 1969.  La acción del arma en la zona se remonta al 1º de diciembre de 1951, cuando un avión Avro Lincoln designado "Cruz del Sur", al mando del Vicecomodoro Marambio, atraviesa el temible Pasaje de Drake y se interna en el Continente Blanco para efectuar lanzamiento de elementos de supervivencia en la Base General San Martín. Siguieron a este vuelo otros de reconocimiento, exploración, glaciológicos, búsqueda y rescate, fotografía, apoyo a la navegación, traslado de cargas y evacuación.  Vendría luego la creación de la Base Aérea Teniente Matienzo y los vuelos transpolares para unir nuestro país con Oceanía.

La posibilidad de quebrar el aislamiento de las bases antárticas argentinas instaladas en el sector, llevó a tomar la decisión de localizar un lugar apto para construir una pista de aterrizaje que permitiera operar aviones con tren convencional de ruedas. A fines de julio de 1969 comenzaron las tareas de reconocimiento que llevaron a elegir la meseta como asentamiento de la Base Aérea.[2]
Con el paso del tiempo y la incorporación de las  mujeres en la Fuerza Aérea,
Se fueron adiestrando destacadas mujeres, entre ellas:  la primera mujer que anevizó en la Antártida: Teniente Mariela Santamaría, cumpliendo funciones de enlace y abastecimiento logístico entre las bases antárticas.
Teniente Santamaría. Escuadrón Aguila
La Teniente, Mariela Santamaría, teniendo tan solo 27 años, fue destinada a la Base Marambio y protagonizó un hecho histórico; que es el  realizar el primer anevizaje en Jubany y Esperanza llevando provisiones para las bases y encomiendas para el personal.
Es la primera mujer piloto de su escuadrón y la segunda piloto de la Fuerza Aérea Argentina, que en el año 2011 cumplió la campaña antártica de tres/ cuatro meses. Su destino principal  estaba fijado en la base de Comodoro Rivadavia.
Entre otras cosas la Teniente, Mariela Santamaría  comentó que la convivencia en la base  fue amena y la dotación: excelente,  que era posible trabajar en equipo” y añadió que como experiencia profesional fue muy enriquecedora.[3]


viernes, 3 de abril de 2015

2 de Abril: "Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas"

Hoy recordamos el inicio de la Guerra de Malvinas. 

Brindamos un respetuoso homenaje a los veteranos y caídos en combate, que dieron todo de sí para defender esa porción de Nuestra Patria.

Referiremos en éste artículo datos  que avalan  la defensa de nuestra soberanía nacional respecto a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.  


Las Malvinas fueron descubiertas en 1520 por Esteban Gómez, tripulante de la nave San Antonio, uno de los barcos de la expedición de Magallanes. Según la delimitación de tierras de las bulas papales, las islas pertenecían a España. Sin embargo, navegantes ingleses, holandeses y franceses llegaron a las islas en diversas oportunidades.
En 1690, el capitán de la marina británica John Strong navegó por el estrecho de San Carlos, que separa las Malvinas, y lo llamó estrecho de Falkland en recuerdo de sir Lucius Cary, segundo vizconde de Falkland.
En 1764 hubo  una ocupación francesa por parte de Luis de Bougainville, quien fundó el puerto de San Luis en la isla oriental. Los franceses llamaron a las islas Malouines, porque ése era el nombre dado a los nacidos en Saint Maló, el puerto francés de donde procedían. Los españoles obtuvieron el puerto de San Luis tras una sede de protestas y transformaron Malouines en Malvinas. En 1765, una expedición inglesa llegó a las islas y las denominó Falkland Islands. En 1770, las fuerzas de ocupación inglesas fueron desalojadas por España, que reclamó a soberanía de las islas por vía diplomática. Cuando se creó el Virreinato del Río de La Plata, las Malvinas pasaron a depender de la gobernación de Buenos Aires. Desde 1774 hasta 1810, España nombró sucesivos gobernadores para el archipiélago. 
En 1776, cuando se creó el virreinato del Río de la Plata, las islas Malvinas se incluyeron en el territorio de la gobernación de Buenos Aires. Después de 1810, las islas siguieron bajo esa jurisdicción. En 1820, la fragata Argentina La Heroína fue enviada a Malvinas para tomar posesión definitiva de las islas. En 1825 se produjo un hecho significativo: Gran Bretaña reconoció la independencia Argentina y no reclamó las islas. 
En 1828, el gobierno de Buenos Aires otorgó a Luis Vernet, en concesión, el Puerto soledad para que construyera una colonia. Para ello, llevó a cien gauchos e indios de las pampas, hábiles en la cría de ganado. 
En 1829, Vernet fue nombrado gobernador de Malvinas. Y ese mismo año Gran Bretaña reclamó su derecho de soberanía sobre las islas, adjudicándose su descubrimiento. En 1833 esa nación tomó las Malvinas bajo su dominio, expulsando a las autoridades criollas. Desde entonces, la Argentina no ha dejado nunca de reclamar su soberanía sobre el archipiélago.

Sin interrupciones, desde la usurpación en 1833, la Argentina ha reclamado por la restitución de sus islas, en todas las instancias internacionales y bilaterales. 
Con el nacimiento de las Naciones Unidas, a mediados del siglo XX, las ideas de emancipación e independencia de las potencias imperialistas, motivaron el desarrollo de procesos de descolonización en el “tercer mundo”. 
Esta coyuntura permitió que en 1965 la Asamblea General de la ONU adoptara la Resolución 2065, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del  Sur y los espacios marítimos circundantes, a la que denominó “Cuestión de las Islas Malvinas”. 
Dicha Resolución exhorta a la Argentina y a Gran Bretaña a buscar una solución pacífica y duradera al conflicto. El dictamen emitido por la ONU reconoce, a su vez, que se trata de un caso excepcional al cual no se le debe aplicar el principio de la libre determinación por cuanto, a diferencia de los casos “clásicos” de colonialismo, en la “Cuestión Malvinas” no existe un “pueblo” sojuzgado, sometido o explotado por una potencia colonial, sino que se trata de un territorio ocupado por una potencia extranjera, en violación de la integridad territorial de un Estado.

Cementerio de Darwin, en las islas Malvinas
Respecto a su geografía: El archipiélago de las Malvinas e islas adyacentes está constituido por un conjunto de más de 200 grupos de formaciones rocosas emergentes del mar Argentino, en el océano Atlántico. La superficie total es de aproximadamente 11.410 km2 siendo las islas con mayor extensión la Gran Malvina, al oeste, con 5.413 km2 y la isla Soledad, al este, con 6.760 km2 . Estas islas están separadas por el estrecho de San Carlos. Entre las islas menores, emergentes de las aguas del mar epicontinental argentino se encuentran las islas Sebaldes, del Pasaje, San Rafael y San José, al oeste de la Gran Malvina, y las islas Águila, Jorge, Pelada, de los Leones marinos, María y Bougainville, al sudeste de la isla soledad. 

Las duras condiciones climáticas, sobre todo la ausencia de una estación cálida, y los fuertes vientos impiden que se puedan desarrollar actividades agrícolas destacadas. Así, la agricultura en las islas está limitada a una escasa producción de avena y cebada, dos cereales resistentes. Los habitantes de las Malvinas poseen pequeñas huertas donde cultivan algunas hortalizas sólo para consumo familiar.

En su tiempo, en España, a las islas que Pigafetta dibujó en su croquis le asignaron el nombre de Sansón. Los que trabajaron en las cartas geográficas consideraron que a un lugar habitado por gigantes correspondía aplicarle el nombre del forzudo personaje bíblico. así Sansón fue la primitiva denominación de las Malvinas.

Muchos de nuestros veteranos, murieron peleando bajo la celeste y blanca; otros aún están con nosotros con sus recuerdos latiendo en la memoria.

Algún día de este siglo se apagarán los ojos del último veterano y no habrá más testigos directos; mientras tanto cada uno de ellos parece decir sobre las islas lo mismo que los argentinos han cincelado en la Constitución Nacional Argentina: 

¡IRRENUNCIABLES!


(1)http://www.agenciaelvigia.com.ar/malvinas.htm
(2)http://noticias.unsam.edu.ar/2014/03/31/a-32-anos-de-malvinas-un-reclamo-justo-por-jorge-taiana/
(3)http://www.gacetamarinera.com.ar/nota.asp?idNota=4014&idSec=20